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La Muñeca Viajera

14 Enero, 2013 - Personajes Tejidos

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El punto de partida de esta obra fue la reflexión del viaje que recorre la obra: desde la concepción como idea, la gestación del tejido en el Ecuador, el empaque en la maleta que representa un vientre y su nacimiento en Puerto Rico que vive con el germinar de las flores y eventualmente su muerte indefinida.

Tejí la muñeca con lanas provenientes de la ciudad de Otavalo en Ecuador. Iba armando sus pedazos mientras viajaba por diferentes ciudades en el Ecuador, en Bolivia y en México. Como si pudiera atrapar diferentes culturas en cada puntada y luego unificar todos sus pedazos formando una sola cultura creada por mis propios viajes. Introduje la muñeca en la maleta y fue como llevarse toda la representación de mi cultura en todo ese tiempo tejido. La maleta me daba la oportunidad de dejar un lugar y llevarme conmigo un pedazo de territorio.

La obra se arraigaría en los campos de golf del Hotel Ritz Carlton, Dorado, Puerto Rico. De esta manera la muñeca representa a los viajeros que residen en hoteles, que son los hábitats que creamos los seres humanos para acoger a personas extranjeras que vienen generalmente por cortos periodos de visita. Los viajes siempre producen cambios en el viajero y en el hábitat de determinado entorno. Viajar es como experimentar una muerte pasajera en la despedida y un renacimiento en la llegada.

Sembré semillas de zinnia por el colorido de sus flores y porque simbolizan a los amigos ausentes, en este caso representan especialmente a las personas que me ayudaron a tejer la obra: Jacqueline Gerritsen, Nathalie Moeller, Marcia Espinoza y Jenny García. También sembré semillas de moon flower y morning glory por su fototaxismo con el sol y la luna. Al llegar a Puerto Rico recolecté semillas de enredaderas que crecían en las orillas de las playas: frijol silvestre y otras semillas de flores blancas que son todavía un misterio, porque no conozco su nombre. Estas incógnitas en los procesos de crecimiento de mis obras son los que me llevan a conocer más acerca de la naturaleza. En este momento las plantas continúan con la transformación de la muñeca, sustituyendo el tejido por un jardín viviente que esperamos florecer.

Esta obra fue comisionada por la fundación Fist Art, Puerto Rico. Agradezco especialmente a Javier y Jaime Suárez por el apoyo y la colaboración en sembrar la Muñeca Viajera.

 

Gracias especialmente a Saul Cubero y a Javier Suárez por enviarme estás últimas fotografías de la muñeca viajera crecida y convertida en un jardín florecido; El que ahora es parte de ese medio ambiente, que alimenta a muchos insectos como ranas, saltamontes y arañas.

En Puerto Rico.

3 Responses to “La Muñeca Viajera”

  1. que hermoso!

  2. Enhorabuena!
    Un gran abrazo desde DF

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